
Caminaba por la vida,
-voy por el camino solo.
Paso cansino, mirar melancólico,
mis ojos no miraban al cielo,
pues no quería soñar,
ni sentir de nuevo.
Pasaba la gente y a nadie
quise mirar a los ojos.
Perdí la ilusión,se la llevó el aire.
Hace no mucho,
una planta de hermosas flores,
me sonrió al verme pasar
y se apagó mi noche.
Me acerqué a ella,
con sigilo y en secreto,
para que nadie mirarara
mi embeleso.
Sus pétalos lilas
encendieron el deseo,
que escondido vivía
bajo mi piel de viejo.
Sus suaves manos
de hierba fresca
me hicieron un lazo,
donde mi alma cuelga.
Quise atraparla,
llevérmela presa;
pero sus lágrimas dijeron:
Mi vida ya no es mía,
déjame en la ribera
del camino,
para que otro me quiera.
Que quiero querer mucho,
sin herir con mis pétalos
ni ahogar con mis brazos,
tu alma inquieta.
Y vuelvo cada día,
sin que nadie me vea,
a contemplar su figura,
a compartir sus deseos,
a llorar junto a ella.
Por el amor imposible
de esa delicada flor
dedicaré mi vida
y daré vida a mis sueños
2 comentarios:
Es precioso, sentido, triste... Me encantó, lo voy a imprimir.
Me gusta mucho Perales.
Yo también te quiero mucho, me hiciste recordar cosas de mi infancia con esa canción.
hey! está muy lindo este escrito
que tengas una feliz semana
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